Chile fue el primer país de la región en privatizar y liberalizar el Sector de las
Telecomunicaciones en 1989. Esta apertura se produjo a partir de la Ley General de
Telecomunicaciones del año 1982 que introdujo variables que facilitaban la
liberalización de algunos servicios y permitían, además, la privatización de los
operadores estatales CTC —dedicada a la telefonía fija— y ENTEL —dedicada a la
larga distancia nacional e internacional.
En esa fecha ya había empresas pequeñas que prestaban servicio en nichos geográficos
determinados como Telsur y Telcoy o en otros dirigidos a segmentos socioeconómicos
específicos como Manquehue y CMET. Estas últimas nacen casi coincidiendo con la
Ley, en los años 81 y 82.
La privatización de CTC y ENTEL se realizó por separado aunque ambas fueron
adquiridas por Telefónica de España. En 1993, la Comisión Antimonopolio de Chile
obligó a la operadora española a deshacerse de una de sus inversiones y el resultado fue
la venta de su participación en ENTEL en 1994.
La citada Ley General de Telecomunicaciones, todavía vigente, clasifica los servicios
de telecomunicaciones en Chile (Texto de la Regulación de las Telecomunicaciones en
Iberoamérica, AHCIET 1999, pag. 172) según los siguientes apartados:
Públicos de telecomunicaciones: destina-dos a satisfacer las necesidades de
telecomunicaciones de la comunidad en general (telefonía, transmisión de datos,
telex, móvil, facsímil, buscapersonas, videotex, etc.) Deben estar diseñados para
interconectarse con otros servicios públicos.
Intermedios de telecomunicaciones: constituidos por los servicios prestados por
terceros a través de instalaciones y redes, destinados a satisfacer las necesidades
de transmisión o conmutación de los concesionarios o permisionarios de
telecomunicaciones en general, o a prestar el servicio telefónico de larga
distancia ala comunidad en general.
Complementarios: prestaciones complementarias que pueden ser brindadas, por
con-cesionarias de servicio público de telecomunicaciones o terceros, desde las
redes telefónicas locales, redes telefónicas de larga distancia o telefonía móvil
sin necesidad de autorización alguna, excepto lo referente al cumplimento de las
normas técnicas.
Limitados de telecomunicaciones: para satisfacer necesidades específicas de
telecomunicaciones en determinadas entidades. Pueden comprender las
emisiones de libre recepción o radiodifusión. No pueden dar acceso a tráfico
desde o hacia los usuarios de las redes públicas de telecomunicaciones.
De telecomunicaciones de libre Recepción o
Radiodifusión: destinados a la recepción libre y directa por el público en
general, comprenden las emisiones sonoras, de televisión u otro género. La
televisión de libre recepción se rige por la ley especial en la materia.
De aficionados a las radiocomunicaciones
Los primeros resultados del proceso privatizador fueron positivos en todos los sentidos.
La digitalización de las redes alcanzó el 100% de las instalaciones, la demanda
insatisfecha disminuyó y en 1996 la demora máxima no superaba los 30 días. La
contribución del sector al PIB aumentó de un 2,37% en 1989 hasta un 4,24% en 1995.
En 1994 se produjo un hecho relevante para el desarrollo de las telecomunicaciones en
Chile con la aprobación de la Ley n° 19.302 que liberó el segmento de la larga distancia
nacional e internacional mediante el Sistema Multiportador de larga distancia. El
gobierno otorgó entonces 12 licencias para prestar este servicio.
También, en 1994, se creó el Fondo de Desarrollo de las Telecomunicaciones con
objeto de proporcionar cobertura de telefonía pública en zonas rurales y urbanas con
bajos ingresos ya que el Servicio Universal no está regulado como una obligación a
cargo de los operadores. Los primeros resultados de la puesta en marcha del FDT fueron
buenos y, en cinco años, 6.000 localidades obtuvieron teléfonos públicos.
En ese periodo, se aprobaron, además, una serie de decretos como el N° 1 89 (1994) que
aprueba el Reglamento para el sistema multiportador discado y contratado del servicio
telefónico de larga distancia nacional e internacional, el Decreto N° 95 (1994) que fija
los niveles tarifarios de CTC (1994-1999) o la Resolución exenta N° 1007 (1995) que
establece procedimientos y plazos para la interconexión entre redes de servicio público
telefónico. Posteriormente, en diciembre de 1996 entró en vigor un nuevo Reglamento
del Servicio Público Telefónico.
Telefonía celular
La telefonía móvil ha sido uno de los sectores de mayor crecimiento en los últimos años
llegando incluso a sobrepasar el número de abonados de telefonía fija durante el año
2000.
Centro Punta Arenas
El origen de este servicio en Chile se remonta a 1989, convirtiéndolo en uno de losprimeros países de la Región en poner en mar-cha el sistema de telefonía celular. En el
año 1997 fue pionero al otorgar, a través de con-curso público, concesiones para la
banda de los 1.900 MHz que permite el servicio PCS. En ese mismo año, se
digitalizaron los servicios de telefonía móvil en la Banda de los 800 Mhz.
Los datos recopilados a junio de 2001 indicaban que existían 4.1 10.171 abona-dos, de
estos, el 28,7% era en modalidad de contrato y el resto, el 71,3% de prepago.
El número de operadores móviles que presta sus servicios en el país asciende a cuatro,
Telefónica Móvil, ENTEL PCS, BellSouth Chile y Smartcom PCS que utilizan
mayoritariamente estándares tecnológicos de segunda gene-ración: GSM 1900 (ENTEL
PCS), TDMA (Tele-fónica Móvil y BellSouth Chile) y CDMA (Smartcom PCS).
Telefonía fija
En el área de la telefonía fija, el panorama también ha cambiado en la última década ya
que en la actualidad operan 11 compañías. Telefónica CTC controla el 78% de las líneas
de este mercado, le siguen VTR Globalcom, ENTEL y Telsur.
En cuanto al número de líneas en servicio, en junio de 2001 se contabilizaban alrededor
de 3.451.000. Este sector fue superado por la telefonía móvil en el año 2000 ya que
hubo del orden de 3.326.000 líneas fijas en diciembre de 2000 versus 3.401.525
abonados móviles para el mismo periodo.
El acontecimiento que provocó movimientos en el mercado durante el año 2001 fue el
concurso público de WLL al que se presenta-ron varias empresas con sus respectivos
proyectos. ENTEL, Protel y Chilesat obtuvieron una concesión nacional, VTR
Globalcom otra para la Región Metropolitana, ENTEL además, obtuvo concesiones
para las Regiones 1 a XII y Telsur para las Regiones VIII a XI. Posteriormente se
validaron solamente las otorga-das a ENTEL y a Telsur.
Telefonía de larga distancia
La telefonía de larga distancia, como se dijo anteriormente, se abrió ala competencia en
1994, hoy existen 13 operadores que prestan dicho servicio. En el año 2001 se produjo
un descenso en el promedio mensual de minutos de tráfico tanto nacionales como
internacionales respecto al año anterior. En el primer caso, se contabilizaron 177
millones de minutos mensuales en el año 2000 frente a los 158 millones de 2001 y en el
segundo 17 millones de minutos mensuales en el año 2000 y 16 millones en 2001.
Internet
El acceso a Internet en Chile comenzó a experimentar un alto nivel de penetración a
partir de 1998 y, actualmente registra uno de los niveles más altos en comparación con
sus vecinos, especialmente en lo referido al número de abonados a través de acceso
dedicado, que incluye tecnología ADSL y cable módem. En septiembre de 2001, había
678.700 usuarios con acceso a la Red mediante línea con-mutada y 49.400 mediante
accesos dedica-dos. A pesar de que el crecimiento de los accesos conmutados es menor,
el tiempo de uso en este segmento ha aumentado. El número de conexiones
residenciales de banda ancha, en junio de 2001, era de 24.394.
Acceso conmutado Acceso dedicado(ADSL/cable modem)
Jun-00 468.227 2.411
Dic-00 578.316 7.879
Mar-01 593.941 17.179
Jun-01 675.011 31 .882
Sep-01 678.700 49.400
Cables submarinos
los cables submarinos transoceánicos de fibra óptica constituyen para el país una de las
principales plataformas para sus comunicaciones internacionales.
En 1995, Chile estableció las primeras comunicaciones con los
cables de fibra óptica Unisur y Américas 1 que cruzan el Atlántico, utilizando para ello
el tránsito por países intermedios. Actualmente, amarran en Chile los siguientes cables
submarinos: el Panamericano (1999), el SAC y el Sam-1 (2001). Además, se usan otros
como el Unisur, Columbus II Americas 1 y Americas II y el Maya l.
Durante dos años uno de los cables más importantes para el país fue el Panamericano,
cuyo servicio comenzó en 1999. Su ruta se sitúa en el Pacífico sudamericano, cruza el
istmo de Panamá, y finalmente alcanza las islas de Saint Croix y Saint Thomas en el
Mar Caribe, lugar de concentración de cables submarinos internacionales que permiten
la conexión a Europa, Estados Unidos Continental, y México, entre otros. El
Panamericano permite una ruta de comunicación más directa y menos costosa que la
atlántica.
A partir del año 2001, el comienzo de las operaciones de los Cables SAC y Sam-1 ,
supuso una revolución en el mercado, puesto que ofrecen interconexión protegida de
alta capacidad mediante configuraciones en Anillo y a precios muy inferiores a los de
los cables tradicionales existentes en esa fecha.
Cobertura satelital
Chile utiliza satélites de telecomunicaciones de diversos proveedores, pero
principalmente a través del uso de transpondedores en banda C y Ku arrendados a
INTELSAT.
Debido a la creciente competencia de los cables submarinos, su utilización se ha
orientado a satisfacer necesidades internacionales puntuales y de cobertura nacional en
localidades geográficamente aisladas, para servicios de telefonía, datos e Internet,
abarcando además transporte de televisión y audio. Se han establecido plataformas de
nueva generación tipo VSAT.
La capacidad de cobertura de los satélites, que admite una adaptación flexible a la
demanda, junto al empleo de tecnologías de última generación ha permitido satisfacer,
en forma complementaria a las facilidades terrestres, necesidades de comunicación en
todo el país, desde Arica a Tierra del ,Fuego, incluyendo la Antártica e Isla de Pascua.

