jueves, 12 de agosto de 2010

TELECOMUNICACIONES EN CHILE-------CAPITULO V----------

De 1993 a 2002
Chile fue el primer país de la región en privatizar y liberalizar el Sector de las
Telecomunicaciones en 1989. Esta apertura se produjo a partir de la Ley General de
Telecomunicaciones del año 1982 que introdujo variables que facilitaban la
liberalización de algunos servicios y permitían, además, la privatización de los
operadores estatales CTC —dedicada a la telefonía fija— y ENTEL —dedicada a la
larga distancia nacional e internacional.
En esa fecha ya había empresas pequeñas que prestaban servicio en nichos geográficos
determinados como Telsur y Telcoy o en otros dirigidos a segmentos socioeconómicos
específicos como Manquehue y CMET. Estas últimas nacen casi coincidiendo con la
Ley, en los años 81 y 82.
La privatización de CTC y ENTEL se realizó por separado aunque ambas fueron
adquiridas por Telefónica de España. En 1993, la Comisión Antimonopolio de Chile
obligó a la operadora española a deshacerse de una de sus inversiones y el resultado fue
la venta de su participación en ENTEL en 1994.
La citada Ley General de Telecomunicaciones, todavía vigente, clasifica los servicios
de telecomunicaciones en Chile (Texto de la Regulación de las Telecomunicaciones en
Iberoamérica, AHCIET 1999, pag. 172) según los siguientes apartados:
 Públicos de telecomunicaciones: destina-dos a satisfacer las necesidades de
telecomunicaciones de la comunidad en general (telefonía, transmisión de datos,
telex, móvil, facsímil, buscapersonas, videotex, etc.) Deben estar diseñados para
interconectarse con otros servicios públicos.
 Intermedios de telecomunicaciones: constituidos por los servicios prestados por
terceros a través de instalaciones y redes, destinados a satisfacer las necesidades
de transmisión o conmutación de los concesionarios o permisionarios de
telecomunicaciones en general, o a prestar el servicio telefónico de larga
distancia ala comunidad en general.
Complementarios: prestaciones complementarias que pueden ser brindadas, por
con-cesionarias de servicio público de telecomunicaciones o terceros, desde las
redes telefónicas locales, redes telefónicas de larga distancia o telefonía móvil
sin necesidad de autorización alguna, excepto lo referente al cumplimento de las
normas técnicas.
 Limitados de telecomunicaciones: para satisfacer necesidades específicas de
telecomunicaciones en determinadas entidades. Pueden comprender las
emisiones de libre recepción o radiodifusión. No pueden dar acceso a tráfico
desde o hacia los usuarios de las redes públicas de telecomunicaciones.
De telecomunicaciones de libre Recepción o
Radiodifusión: destinados a la recepción libre y directa por el público en
general, comprenden las emisiones sonoras, de televisión u otro género. La
televisión de libre recepción se rige por la ley especial en la materia.
 De aficionados a las radiocomunicaciones
Los primeros resultados del proceso privatizador fueron positivos en todos los sentidos.
La digitalización de las redes alcanzó el 100% de las instalaciones, la demanda
insatisfecha disminuyó y en 1996 la demora máxima no superaba los 30 días. La
contribución del sector al PIB aumentó de un 2,37% en 1989 hasta un 4,24% en 1995.
En 1994 se produjo un hecho relevante para el desarrollo de las telecomunicaciones en
Chile con la aprobación de la Ley n° 19.302 que liberó el segmento de la larga distancia
nacional e internacional mediante el Sistema Multiportador de larga distancia. El
gobierno otorgó entonces 12 licencias para prestar este servicio.
También, en 1994, se creó el Fondo de Desarrollo de las Telecomunicaciones con
objeto de proporcionar cobertura de telefonía pública en zonas rurales y urbanas con
bajos ingresos ya que el Servicio Universal no está regulado como una obligación a
cargo de los operadores. Los primeros resultados de la puesta en marcha del FDT fueron
buenos y, en cinco años, 6.000 localidades obtuvieron teléfonos públicos.
En ese periodo, se aprobaron, además, una serie de decretos como el N° 1 89 (1994) que
aprueba el Reglamento para el sistema multiportador discado y contratado del servicio
telefónico de larga distancia nacional e internacional, el Decreto N° 95 (1994) que fija
los niveles tarifarios de CTC (1994-1999) o la Resolución exenta N° 1007 (1995) que
establece procedimientos y plazos para la interconexión entre redes de servicio público
telefónico. Posteriormente, en diciembre de 1996 entró en vigor un nuevo Reglamento
del Servicio Público Telefónico.
Telefonía celular
La telefonía móvil ha sido uno de los sectores de mayor crecimiento en los últimos años
llegando incluso a sobrepasar el número de abonados de telefonía fija durante el año
2000.
 Centro Punta Arenas
El origen de este servicio en Chile se remonta a 1989, convirtiéndolo en uno de los
primeros países de la Región en poner en mar-cha el sistema de telefonía celular. En el
año 1997 fue pionero al otorgar, a través de con-curso público, concesiones para la
banda de los 1.900 MHz que permite el servicio PCS. En ese mismo año, se
digitalizaron los servicios de telefonía móvil en la Banda de los 800 Mhz.
Los datos recopilados a junio de 2001 indicaban que existían 4.1 10.171 abona-dos, de
estos, el 28,7% era en modalidad de contrato y el resto, el 71,3% de prepago.
El número de operadores móviles que presta sus servicios en el país asciende a cuatro,
Telefónica Móvil, ENTEL PCS, BellSouth Chile y Smartcom PCS que utilizan
mayoritariamente estándares tecnológicos de segunda gene-ración: GSM 1900 (ENTEL
PCS), TDMA (Tele-fónica Móvil y BellSouth Chile) y CDMA (Smartcom PCS).
Telefonía fija
En el área de la telefonía fija, el panorama también ha cambiado en la última década ya
que en la actualidad operan 11 compañías. Telefónica CTC controla el 78% de las líneas
de este mercado, le siguen VTR Globalcom, ENTEL y Telsur.
En cuanto al número de líneas en servicio, en junio de 2001 se contabilizaban alrededor
de 3.451.000. Este sector fue superado por la telefonía móvil en el año 2000 ya que
hubo del orden de 3.326.000 líneas fijas en diciembre de 2000 versus 3.401.525
abonados móviles para el mismo periodo.

El acontecimiento que provocó movimientos en el mercado durante el año 2001 fue el
concurso público de WLL al que se presenta-ron varias empresas con sus respectivos
proyectos. ENTEL, Protel y Chilesat obtuvieron una concesión nacional, VTR
Globalcom otra para la Región Metropolitana, ENTEL además, obtuvo concesiones
para las Regiones 1 a XII y Telsur para las Regiones VIII a XI. Posteriormente se
validaron solamente las otorga-das a ENTEL y a Telsur.
Telefonía de larga distancia
La telefonía de larga distancia, como se dijo anteriormente, se abrió ala competencia en
1994, hoy existen 13 operadores que prestan dicho servicio. En el año 2001 se produjo
un descenso en el promedio mensual de minutos de tráfico tanto nacionales como
internacionales respecto al año anterior. En el primer caso, se contabilizaron 177
millones de minutos mensuales en el año 2000 frente a los 158 millones de 2001 y en el
segundo 17 millones de minutos mensuales en el año 2000 y 16 millones en 2001.
Internet
El acceso a Internet en Chile comenzó a experimentar un alto nivel de penetración a
partir de 1998 y, actualmente registra uno de los niveles más altos en comparación con
sus vecinos, especialmente en lo referido al número de abonados a través de acceso
dedicado, que incluye tecnología ADSL y cable módem. En septiembre de 2001, había
678.700 usuarios con acceso a la Red mediante línea con-mutada y 49.400 mediante
accesos dedica-dos. A pesar de que el crecimiento de los accesos conmutados es menor,
el tiempo de uso en este segmento ha aumentado. El número de conexiones
residenciales de banda ancha, en junio de 2001, era de 24.394.
Acceso conmutado Acceso dedicado(ADSL/cable modem)
Jun-00 468.227 2.411
Dic-00 578.316 7.879
Mar-01 593.941 17.179
Jun-01 675.011 31 .882
Sep-01 678.700 49.400
Cables submarinos
los cables submarinos transoceánicos de fibra óptica constituyen para el país una de las
principales plataformas para sus comunicaciones internacionales.

En 1995, Chile estableció las primeras comunicaciones con los
cables de fibra óptica Unisur y Américas 1 que cruzan el Atlántico, utilizando para ello
el tránsito por países intermedios. Actualmente, amarran en Chile los siguientes cables
submarinos: el Panamericano (1999), el SAC y el Sam-1 (2001). Además, se usan otros
como el Unisur, Columbus II Americas 1 y Americas II y el Maya l.
Durante dos años uno de los cables más importantes para el país fue el Panamericano,
cuyo servicio comenzó en 1999. Su ruta se sitúa en el Pacífico sudamericano, cruza el
istmo de Panamá, y finalmente alcanza las islas de Saint Croix y Saint Thomas en el
Mar Caribe, lugar de concentración de cables submarinos internacionales que permiten
la conexión a Europa, Estados Unidos Continental, y México, entre otros. El
Panamericano permite una ruta de comunicación más directa y menos costosa que la
atlántica.
A partir del año 2001, el comienzo de las operaciones de los Cables SAC y Sam-1 ,
supuso una revolución en el mercado, puesto que ofrecen interconexión protegida de
alta capacidad mediante configuraciones en Anillo y a precios muy inferiores a los de
los cables tradicionales existentes en esa fecha.
Cobertura satelital
Chile utiliza satélites de telecomunicaciones de diversos proveedores, pero
principalmente a través del uso de transpondedores en banda C y Ku arrendados a
INTELSAT.
Debido a la creciente competencia de los cables submarinos, su utilización se ha
orientado a satisfacer necesidades internacionales puntuales y de cobertura nacional en
localidades geográficamente aisladas, para servicios de telefonía, datos e Internet,
abarcando además transporte de televisión y audio. Se han establecido plataformas de
nueva generación tipo VSAT.
La capacidad de cobertura de los satélites, que admite una adaptación flexible a la
demanda, junto al empleo de tecnologías de última generación ha permitido satisfacer,
en forma complementaria a las facilidades terrestres, necesidades de comunicación en
todo el país, desde Arica a Tierra del ,Fuego, incluyendo la Antártica e Isla de Pascua.

TELECOMUNICACIONES EN CHILE-------CAPITULO IV----------

1930 se inaugurara el servicio directo entre Chile y España
mediante una conversación
telefónica entre el entonces Presidente de la República de Chile, General D. Carlos
Ibáñez del Campo y S.M. El Rey D. Alfonso XIII de España.
La privatización de la CTC, y muy especialmente la participación de Telefónica de
España, que aportó la experiencia de 66 años como operadora de redes de telecomunicación,
aceleraron la ejecución de los planes de ampliación, propiciando un amplio
respaldo de las organizaciones financieras nacionales e internacionales que culminó con
la cotización de las acciones de CTC en la Bolsa de Nueva York en julio de 1990,
pasando a ser la primera empresa sudamericana cotizada en dicha Bolsa. Estas
actuaciones permitieron que al 31 de diciembre de 1991 CTC tuviera 1.350.000
teléfonos instalados aunque con una demanda insatisfecha estimado en 302.000 líneas, a
pesar de haber ampliado la capacidad instalada, agregando en los años 1990 y 1991 casi
400.000 líneas. Con los planes de ampliación en curso y proyectados hasta 1996, se
consulta completar la instalación de más de 2.200.000 teléfonos en servicio, lo que
significará que el 100% de los teléfonos sean automáticos, con un grado de
digitalización del 85%.
Estas ampliaciones elevarán la actual densidad telefónica en el área atendida por CTC
en 1991 de 10,80 teléfonos por cada 100 habitantes a 16,80 en 1996, dando la
posibilidad que con el alto grado de digitalización alcanzado, cerca de 2.000.000 de
clientes puedan hacer uso de todos los servicios de telecomunicación suplementarios y
avanzados que permite el desarrollo y la adopción de las tecnologías más modernas de
telecomunicaciones. Todo ello supone un enorme esfuerzo inversor para la CTC, con un
programa de desarrollo 1990-1996, que sobrepasará los 1.500 millones de dólares y que
representa más del 85% del total de las inversiones chilenas en el sector durante dicho
período.
OTRAS COMPAÑÍAS TELEFONICAS
Además en el sector telefónico operan otras cuatro compañías, a saber:
La Compañía Telefónica del Sur, sucesora de la “Compañía Nacional de Teléfonos”
CNTV, fundada en 1893, que opera en la X Región, siendo VTR-Comunicaciones S.A.
el accionista mayoritario.
CNTV inició sus operaciones el 22 de enero de 1894, con una central magneto que daba
sólo servicio local a 55 abonados en la ciudad de Valdivia, cuando ésta tenía 5.000
habitantes. Muy pronto inició su expansión al sector rural y también adquirió otras
compañías que ya operaban en la zona, como la que daba servicio en Osorno y la
sociedad Progreso de Llanquihue, fundado por el empresario magallánico Ingeniero Sr.
G.A. Jones, que operaba en Puerto Montt.
En 1928 reemplazó la central magneto de Valdivia por una central automática, tipo Paso
a Paso HDW fabricada por Siemens-Schukert. En la década de los años 40 fueron
automatizadas las oficinas de Osorno y Puerto Montt con equipos tipo barras cruzadas
de 1.500 y 800 líneas respectivamente. En 1950 se inició la utilización de equipos de
Onda Portadora para mejorar las condiciones de transmisión del tráfico interurbano regional y al resto del país.
El violento terremoto del 22 de mayo de 1960 destruyó gran parte de las instalaciones
de la compañía. A pesar de ello, el servicio se vio interrumpido sólo cinco días y el
ritmo de crecimiento se hizo más lento. En el mismo año se extendió el servicio hasta la
Isla Grande del Archipiélago de Chiloé, donde fueron instaladas varias oficinas
automáticas.
En 1971 la CNTV fue estatizada y la Corporación de Fomento y Reconstrucción,
CORFO, se convirtió en el accionista mayoritario; en 1982 retornó al sector privado
cuando fue licitada por VTR-Comunicaciones S.A., que adquirió el control accionario.
A partir de esa fecha se produjo un cambio total en la fisonomía de la empresa y en su
actitud hacia el público. Se inició de inmediato un amplio plan de expansión y
modernización
que incluía: la adición de una central digital de 4.600 líneas en Valdivia, la implantación
del Discado Directo Distante (tanto regional como con el resto el país),
reemplazo de los circuitos interurbanos de alambre desnudo por fibra óptica, que hoy
significan 100 km. de cable de este tipo y 250 circuitos digitales vía microondas. En
1987 se introdujeron los teléfonos públicos inteligentes, que llegan ya a 250 en
operación. En el ámbito rural se dio inicio al plan de Comunidades Telefónicas Rurales,
UNICTEL; en el cual, con un total de poco más de 600 líneas, ya ha beneficiado varias
localidades con menos de 2.000 habitantes.
A la fecha la Compañía Telefónica del Sur servía totalmente la X Región, desde la
localidad de La Paz, en su extremo norte, hasta Puyuhuapi, en su límite sur, con 41.000
líneas en operación, con una penetración de 5,01 teléfonos por 100 habitantes, un grado
de automatización de 99,95% y de digitalización de 78%. Con el plan de expansión en
mano, se proyecta que la cantidad de líneas llegue a 63.000, con un grado de
digitalización de 91 % y una penetración de 8,00%.
En la XI Región se inició en 1958 la formación en Coyhaique de una empresa local con
la finalidad de establecer el servicio telefónico en la Provincia de Aysen. El 23 de abril
de 1960 la Compañía de Teléfonos de Coyhaique, TELCOY, inició la operación de una
central
electromecánica de 200 líneas, tipo HKS fabricada por Standard Electrik Lorenz,
para dar servicio local en la ciudad de Coyhaique, conectado con la red nacional vía el
circuito de operación por la Fuerza Aérea y CTC. En el año 1962 se instalaron varias
centrales automáticas en otras localidades como: Puerto Aysen, en el mismo año 1962;
luego, Chile Chico, en el 70 y, en el 74, Balmaceda y Puerto Chacabuco.
En 1976 se reemplazó la central de Coyhaique por una más moderna y de mayor
capacidad y se instalaron nuevas en Cochrane, Puerto Cisnes y Puerto Ibáñez.
En 1980 la Compañía Nacional de Teléfonos de Valdivía adquirió el 50% de las
acciones
de TELCOY y en 1982 VTR-Comunicaciones S.A., adquirió el saldo y el porcentaje
mayoritario de CNTV, con lo que TELCOY quedó controlada totalmente por VTR.
La Compañía de Teléfonos de Coyhaique tiene hoy en operación operación 3.966
teléfonos, con 6,8 teléfonos por 100 habitantes y en su plan de ampliación para 1996 proyecta tener 7.700 líneas en planta, con 9,6 teléfonos por 100
habitantes.
En Santiago y en la V Región presta servicios el Complejo Manufacturero de Equipos
Telefónicos, CMET, que opera cerca de 8.000 teléfonos en algunos de los barrios más
residenciales de Santiago y 8.000 en la V Región. En algunas áreas desarrolladas de
Santiago opera, además, la Compañía Telefónica Manquehue Ltda. que tiene instaladas
12.500 líneas; la que, igual que en el caso de CMET, tiene la particularidad de tener con
cesión superpuesta con otra, en algunas zonas residenciales de alto nivel; en este caso
CTC, que cubre además otros sectores de bajo rentabilidad económica.
SERVICIO DE TRANSPORTE DE TELECOMUNICACIONES
Creación de ENTEL
Para completar el panorama de las telecomunicaciones en Chile, debemos mencionar la
participación de otras empresas que no proveen directamente servicio al público. La
primera empresa de este tipo fue la Empresa Nacional de Telecomunicaciones, ENTELCHILE.
El escaso desarrollo de las telecomunicaciones interurbanas e internacionales de Chile
queda de manifiesto si, para la década de los años sesenta, se observa la posición del
país en el concierto de las telecomunicaciones mundiales.
Las comunicaciones de larga distancia eran escasas en gran parte del territorio. Este
problema no sólo dificultaba el desarrollo económico y social del país sino que obligó a
muchas organizaciones a instalar sistemas de telecomunicaciones propios, de escaso
rendimiento y calidad, y de muy alto costo, tanto para ellos como para el país.
Esta situación hizo crisis en el terremoto de mayo de 1960 que destruyó las líneas
físicas en una amplia zona geográfica. Dichas líneas constituían la mayor parte del
sistema de larga distancia de la época, lo que significó que vastas zonas del país
quedaran incomunicadas temporalmente.
Estas razones, unidas a la preocupación del Estado y a estudios anteriores efectuados
por el Instituto de Ingenieros, determinaron la creación de una empresa nueva que
tuviera la misión de proporcionar comunicaciones de larga distancia para Chile.
Nace así, por Decreto Supremo Nº 5487 de 30 de diciembre de 1964, la Empresa
Nacional de Telecomunicaciones, ENTEL-CHILE. ENTEL inició sus actividades con
un capital de US$ 5.000.000, aproximadamente, y su primera actividad fue materializar
el Plan Nacional de Telecomunicaciones.
Previamente, la CORFO había creado un Comité de Telecomunicaciones; el cual, para
paliar las deficiencias de las telecomunicaciones del país, propuso un Plan de
Emergencia.
Este Plan contemplaba estaciones de HF, de banda lateral independiente, que se instalarían
en Arica, Iquique, Antofagasta, Puerto Montt y Coyhaique, con una estación en
Santiago. Esta red fue puesta en marcha en 1965.
Dicho Plan contemplaba, además, un sistema de VHF en Chiloé que se conectaría con
una estación en Puerto Montt, red que fue puesta en funcionamiento en 1966. Cabe
señalar que esta red permitió establecer el primer sistema de Discado Directo Distante
del país, entre Puerto Montt y todos los otros puntos en la Isla de Chiloé.
El Plan Nacional de Telecomunicaciones especificaba construir y explotar una red de
transmisión de Arica a Magallanes, que permitiera el transporte de todos los servicios
de telecomunicaciones que el país requiriera (telefonía, telegrafía, télex, transmisión de
datos, telefotos, facsímil, radiodifusión sonora y televisivo etc.).
ENTEL se abocó primeramente a lo que se ha llamado la "columna vertebral de las
comunicaciones nacionales". Para ello proyectó e instaló inicialmente el sistema de
microondas Santiago-Concepción, aprovechando equipos transferidos por CTC,
importados simultáneamente con los que esta compañía instaló entre Santiago y
Valparaíso.
Este sistema fue puesto en servicio en 1967 y, en 1970, se puso en marcha la extensión
del sistema desde Concepción hasta Puerto Montt. Por esos años se puso también en
marcha un enlace de microondas de interconexión entre las redes de Chile y Argentina.
ENTEL avanzó con otro sistema de microondas hacia el norte, el que alcanzó hasta la
ciudad de La Serena en 1970 y que llegó a la ciudad de Arica 1971. Más tarde se
interconectó Arica con la ciudad peruana de Tacna mediante otro enlace en microondas.
Como terminal en Santiago, ENTEL construyó, en 1975, la torre ubicada en la alameda
Bernardo O'Higgins con Amunáteguí más los edificios para alojar los equipos de canalización
y de conmutación internacional.

TELECOMUNICACIONES EN CHILE-------CAPITULO III----------

Viña del Mar I, con 2.100, que operó de 1927 a 1985, ambas
tipo Strowger fabricados en Londres por Siemens Brothers. Las seis oficinas Batería
Central estaban instaladas, en orden geográfico de Norte a Sur, en: Iquique, con 1.040
números; La Serena, con 500; Talca, con 860; Chillón, con 655; Concepción, 1.400 y
Temuco, con 820. La culminación de su ambicioso plan se vio detenido por la venta de
sus bienes a la International Telegraph and Telephone Corporation (ITT), de los Estados
Unidos. El gobierno de Chile en la concesión otorgada a la Compañía de Teléfonos de
Chile, (CTC), subsidiaria de ITT fundada para suceder a The Chili Telephone Co., le
exigió completar la interconexión de todas las provincias de su área de concesión, como
también las restantes servidas por otras empresas.
Así, en el Contrato Concesión otorgado por Ley de la República Nº 4.791 de 23 de
enero de 1930, en su Artículo 1º decía:
"Concédese a la Chili Telephone Company Limited, autorización para establecer en
todo el territorio de la República, un servicio telefónico local y de larga distancia, con
sus servicios auxiliares y suplementarios y para conectar dichos servicios con el
extranjero.
Autorízasele también, para tender los redes de instalaciones aéreas y subterráneas para
el establecimiento de las comunicaciones”.
Más adelante esta misma Ley le autoriza para usar la telefonía inalámbrica y la obliga
“a proporcionar un sistema moderno de acuerdo con los adelantos en el ramo de la
telefonía". La obliga asimismo, a acoger todos los inventos destinados a mejorar los
servicios de comunicación telefónica.
En el Articulo Nº 9 la obliga a que dentro del plazo de un año constituya una Sociedad
Anónima Chilena, con el capital suficiente para la explotación del servicio y la adquisición
del total del sistema de la Chili Telephone Co., “sus instalaciones, propiedades y
servicios".
De acuerdo con el mandato de la mencionada Ley, el 18 de noviembre de 1930, ante el
Notario Público D. Javier Echevarría Vial, se estableció la sociedad anónima chilena
Compañía de Teléfonos de Chile (CTC), con un capital de 350 millones de pesos de la
época. (1dólar = 8 pesos).
El Contrato de Concesión en su artículo Nº 13, obligaba a CTC a dar servicio telefónico
adecuado e interconectar todas las provincias, desde el límite norte del país hasta
Puerto Montt, dentro del plazo de 10 años y hasta Puerto Aysén, dentro de 15 años.
Agrega el mismo artículo: "El resto de las provincias se unirá cuando la Compañía lo
considere económicamente practicable".
Para dar cumplimiento a la conexión de su red a las provincias de Valdivia, Osorno y
Llanquihue servidas por CNTV, la Compañía de Teléfonos de Chile extendió hacia el
sur su ruta Santiago-Temuco-Gorbea, construyendo la postación Gorbea-Loncoche-la
Paz; éste último, punto hasta donde llegaba hacia el norte la red de la Compañía
Nacional de Teléfonos de Valdivia. En esta postación CTC tendió una línea hasta la Paz
y CNTV desde aquí hasta su oficina de Lanco, conformándose así un circuito Temuco-
Lanco. A través de este circuito, vía las oficinas de Temuco y Lanco, se incorporó la red de CNTV a todos los servicios nacionales e internacionales
entregados por CTC en 1943. Dado el aumento de tráfico y para mejorar y facilitar la
interconexión, se agregó un circuito directo de onda portadora entre Temuco y Valdivia;
muy pronto se instaló además un circuito directo Santiago-Valdivia y se agregaron dos
en el tramo Santiago-Temuco.
En 1953 CTC inició la conexión del Norte Chico (Coquimbo y Atacama) con el tendido
de un circuito Santiago-La Serena, apoyado hasta Chincolco en su nueva postación, para
continuar en postación del Telégrafo del Estado hasta la Estación Pama de los
Ferrocarriles y nuevamente en postación CTC hasta La Serena. En 1939 instaló un
circuito La Serena-Copiapó, apoyado hasta Punta Colorado en postación CTC y desde
allí a Copiapó en la postación telegráfica de los FF.CC. del Estado.
A fines de la segunda década del siglo pasado CTC instaló una radio estación en
Antofagasta, capital de la provincia del mismo nombre, quedando la ciudad y las rutas
terrestres existentes de la provincia conectadas a través de ella a la red telefónica
nacional. En 1936 se inició el tendido de una línea Antofagasta-lquique, apoyada en la
postación del Telégrafo del Estado, con la que al año siguiente quedó también conectada
a la red la Provincia de Tarapacá, excepto el Departamento de Arica. En 1942 se
completó la construcción de la línea Iquique-Arica, apoyada en la ruta del Telégrafo del
Estado. El servicio telefónico en la ciudad de Arica era proporcionado por la empresa
particular ya mencionada, que también operaba en Tacna, Perú. Posteriormente la
Municipalidad de Arica remplazó el sistema magneto por una planta automática
Ericsson con 250 líneas, que fue adquirido por CTC en los años 70.
Años antes CTC, con la participación, de la Fuerza Aérea de Chile, había iniciado
pruebas para interconectar Punta Arenas, capital de la Provincia de Magallanes, con
Santiago, para lo que FACH instaló la radio estación de Punta Arenas; luego, al
ampliarse el convenio, FACH instaló estaciones para dar servicio en Puerto Aysén,
Coyhaique, Balmaceda, Río Cisnes y Futalelfú. En el extremo de Santiago operaban las
estaciones de CTC en la Granja (transmisora) y Pudahuel (receptora). Años más tarde
CTC instaló sus propias estaciones en los puntos extremos distantes que se
mantuvieron en operación hasta que ENTEL puso en servicio las suyas.
Con una comunicación efectuada el 4 de mayo de 1943 por el Sr. Ministro del Interior,
de paso por Arica, con el Sr. Intendente de la Provincia de Magallanes (distante más de
4.000 Km.), la Compañía de Teléfonos de Chile, junto con conectar a su red la ciudad
de Arica, dio cumplimiento a la interconexión de todas las provincias de Chile, tal como
se lo exigía el Artículo 13 de la Ley-Concesión Nº. 4791.
Desde 1935 la CTC daba servicio de teleimpresores de punto a punto, con autorización
provisoria de la Superintendencia de Servicios Eléctricos, Gas y Telecomunicaciones
hasta que el Telégrafo del Estado lo hiciere, lo que sucedió en 1959. Desde 1939,
también por convenio con el Telégrafo del Estado, se estableció el Servicio de
Telefonogramas, mediante el cual los suscriptores de la CTC pueden dictar sus
mensajes a la oficina telegráfica y su costo se carga a la cuenta del teléfono.
En 1931 la compañía All America Cables, subsidiaria asímismo de ITT, instaló un cable
transandino con cuatro conductores entre Juncal y Las Cuevas para mejorar las
condiciones de sus circuitos telegráficos, por los cuales cursaba a EE.UU. y resto del mundo todo su tráfico de la Cuenca del Plata y del sur del
Brasil.
Aprovechando los conductores de este cable telegráfico, CTC superpuso en el dos
circuitos telefónicos a Buenos Aires y uno a Mendoza, lo que permitió la salida del
tráfico telefónico de Chile a Europa, vía Buenos Aires y Madrid. En 1962, usando en
igual forma los mismos conductores, se instaló un sistema de onda portadora de 12
canales y uno de tres canales entre Santiago y Buenos Aires; los tres circuitos físicos
quedaron uniendo Santiago con Mendoza.
La ITT, para transportar el tráfico internacional, estableció en Chile la Compañía
Internacional de Radio, que desde 1934 se conectaba vía circuitos de HF, con Buenos
Aires, Lima, Río de Janeiro y los Estados Unidos. Posteriormente esta compañía fue
transformado en ITT Comunicaciones Mundiales, a través de la cual CTC daba servicio
telefónico con toda la red mundial. Además, ITT Comunicaciones Mundiales entregó
servicio internacional de telegramas, teleimpresores y posteriormente télex. Entre 1931
y 1937 se conectó directamente los circuitos Santiago-Bogotá y Santiago-lima.
Los radiocircuitos regionales con Punta Arenas y Antofogasta fueron reemplazados en
1959 con equipos de avanzada tecnología y de mayor potencia; también la Compañía
Internacional de Radio reemplazó sus equipos por otros semejantes en los circuitos a los
Estados Unidos. Se instalaron estos nuevos equipos en Arica y Antofagasta, a fin de
mejorar la calidad del servicio y aumentar su capacidad. Además, para mejorar las
condiciones de transmisión desde el sector sur de la red de CNTV (Osorno y
Llanquihue) con CTC, ésta instaló una radioestación en Puerto Montt y además, a través
de ella conectó también a la red telefónica del país a Ancud, en la isla de Chiloé.
En 1952 CTC compró la Compañía Telefónica de Magallanes, que servía la zona de
Magallanes continental con 1.929 teléfonos y que incluía las oficinas magneto de Punta
Arenas (con 1.810 abonados, que era la central en servicio más austral y de mayor
capacidad de este tipo en el mundo), Puerto Natales, Cabeza de Mar y Morro Chico. El
servicio de la ciudad de Punta Arenas fue automatizado en 1963. El resto de la zona,
incluido Porvenir, fue automatizado entre 1970 y 1986.
Creación de la Comisión de Telecomunicaciones
En el año 1955, en el Instituto de Ingenieros se efectuó un foro para estudiar las bases
para una Política para las Telecomunicaciones Chilenas, en la que participaron
representantes de la Dirección de Servicios Eléctricos, Corporación de Fomento,
Telégrafo del Estado y Compañía de Teléfonos de Chile. Como resultado de este
análisis se detectó una deficiencia en la cantidad de servicios ofrecidos; además,
algunos consideraban que su calidad no era satisfactoria. Sin embargo, hubo consenso
en que la dificultad de importar equipos debido a la Segunda Guerra Mundial y la falta
de rentabilidad obtenida por las empresas, con tarifas fijadas por el Estado, era lo que
estaba frenando el desarrollo. La baja rentabilidad obtenida no permitía captar los
capitales necesarios para realizar nuevas obras. A la fecha en el área de CTC había
93.444 teléfonos instalados y 57.702 solicitudes pendientes.
El resultado de este foro trajo la creación en 1957 de una Comisión de Telecomunicaciones,
dirigida por la Superintendencia de Servicios Eléctricos, destinada a buscar una solución al problema telefónico. Fruto de lo anterior fue el
convenio firmado a fines de
1958 entre el Gobierno y la Compañía de Teléfonos de Chile, en que el Gobierno se
comprometió a garantizar la utilidad de 10% sobre la Inversión Neta de la CTC, cifra
establecida en la concesión que no fue nunca alcanzado antes. Por su parte, CTC se
comprometió a instalar 84.300 nuevas líneas, cuando había en servicio 155.269
teléfonos.
A principios de 1959 se constituyó una nueva comisión, presidida por el Sr.
Subsecretario del Ministerio del Interior, con la finalidad de revisar la nueva situación y
proponer soluciones adicionales. A fines de julio, la comisión elevó un informe al Sr.
Ministro del Interior. Acogiendo las proposiciones de este Informe, el Gobierno, el 1 de
abril de 1960, dictó el Decreto con Fuerza de Ley Nº 315, creando la Comisión de
Telecomunicaciones presidida por el Sr. Ministro del Interior. El Gobierno pidió a la
Comisión el establecimiento de una Política Nacional de Telecomunicaciones y las
bases para la preparación de un Plan de Telecomunicaciones. El 10 de noviembre
fueron entregados al Supremo Gobierno los documentos solicitados: Política Nacional
de Telecomunicaciones. El Plan fue aprobado en marzo de 1962 y modificado en
diciembre del mismo año.
En mayo de 1962 la Comisión Nacional de Telecomunicaciones formó un grupo de trabajo
presidido por el Director de Servicios Eléctricos e integrado por el Ingeniero asesor
solicitado a la Unión Internacional de Telecomunicaciones y los especialistas de
Servicios Eléctricos, de Correos y Telégrafos, Fuerzas Armadas, Corporación de
Fomento, Compañía de Teléfonos y de las tres Universidades con sede en Santiago. Por
razones diversas solamente participaron los representantes de Servicios Eléctricos,
Correos y Telégrafos y de las Fuerzas Armadas. El resultado de la labor de este grupo
fue el Plan Decenal de Telecomunicaciones.
Todos estos intentos de estructurar y hacer más eficiente el sector, tuvieron poco o
ningún éxito; tanto es así que en junio de 1964 el Instituto de Ingenieros de Chile volvió
a realizar una nueva mesa redonda para analizar y discutir la propuesta Política
Nacional de Telecomunicaciones.
El gran crecimiento demográfico de la época, junto al conocimiento del público del programa
de expansión ya iniciado, provocaron un gran incremento en la demanda de
servicio; lo cual hizo que el plan de ampliaciones ejecutado resultara finalmente
insuficiente. Así a fines de 1967 se firmó un nuevo convenio Gobierno-CTC, esta vez
para instalar 144.000 nuevas líneas y en cuyo financiamiento participó CORFO.
Los cambios posteriores de gobierno, primero en 1970 y luego en 1973, dificultaron la
obtención de las divisas necesarias, lo que retrasó el término del plan de 1971 a 1975.
Aunque la penetración telefónica (teléfonos por cada 100 habitantes) aumentó de 0,86
en 1930 a 4,67 en 1975, la cantidad de solicitudes pendientes llegó a 143.132, a pesar
de que los teléfonos instalados en ambos planes fueron 267.050.
La supervisión y control del desarrollo del Plan Decenal fue hecha por la Corporación
de Fomento (CORFO) por medio del Holding de Telecomunicaciones, que operó hasta
la creación de la Subsecretaría de Telecomunicaciones del Ministerio de Transportes y
Telecomunicaciones, que por mandato de la Ley General de Telecomunicaciones Nº 18.168 de 1982 “regula y controla toda transmisión, emisión o
recepción de signos,
señales, escritos, imágenes, sonidos e informaciones de cualquier naturaleza, por línea
física, radíoelectricidod, medios ópticos u otros sistemas electromagnéticos”.
Intervención y compra de ITT
En 1971 la Compañía de Teléfonos de Chile fue intervenida por el Gobierno que,
posteriormente en 1974, adquirió el 80% del total de acciones de la International
Telegraph and Telephone Corporation, que pasaron a ser propiedad de Corfo; desde
entonces la compañía ha tenido diferentes aumentos de capital.
Es conveniente mencionar que el Gobierno al cancelar el valor de las acciones expropiadas
a la ITT, convino que ésta reinvirtiera en el país parte de ese valor para la creación,
con concurrencia también del Estado, de la Fundación Chile. Desde su creación, la
Fundación fue por años un organismo de investigación y consulta, no sólo del sector
telecomunicaciones sino principalmente de desarrollo de la tecnología de Alimentos y
Fauna Marítima.
El 15 de octubre de 1982 fue dictado Decreto Nº, 202, que establece:
Decreto:
“Derógase los decretos Nº 199, del 17 de septiembre de 1981, Nº 56 del 18 de marzo de
1982, del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, no tramitados”.
“Artículo 1: Otórgasese y renuévanse a la Compañía de Teléfonos de Chile S.A., las
concesiones definitivas de servicio público de acuerdo a lo dispuesto en el artículo 1º
transitorio del decreto ley Nº 2.301 de 1978, y el artículo 4º transitorio de la Ley Nº
18.168 de 1982”.
“La concesionaria proporcionará servicio público telefónico local, urbano, interurbano e
internacional, mediante sus propios equipos y/o interconexión con las demás empresas
de telecomunicaciones establecidas”.
Privatización
A fin de 1987, Corfo licitó el 30% (151.000.000 de acciones Clase A) de las acciones de
la empresa, las que fueron adjudicadas en 114.300.000 dólares en enero de 1988 al
Grupo Bond, de Australia, que inició con esta operación su primera experiencia en el
campo de las telecomunicaciones, con el compromiso de concurrir a un aumento de
capital hasta alcanzar el 45 de participación, que obtuvo en abril del mismo año al
comprar a CTC 10.440.204 acciones clase B en 7.400.000 dólares. A la fecha de esta
transferencia, CTC tenía 770.119 teléfonos en servicio y 230.452 solicitudes pendientes.

TELECOMUNICACIONES EN CHILE-------CAPITULO II----------

instalación logró establecer en Valparaíso la “Compañía del
Telégrafo Magnético”, que el 23 de abril de 1853 puso en operación a línea entre
Valparaíso y Santiago, inaugurando con ella el primer servicio telegráfico en América
Latina.
Las necesidades de comunicaciones del gran comercio marítimo internacional
provocaron en esos años la llegada a nuestro país de las empresas de cables
submarinos: primero, en 1874 “The India-Rubber, Gutta-Percha and Telegraph Works”,
que fue transformada hasta convertirse finalmente en “The West Coast Cable” y luego,
en 1881, “The Central and South American Telegraph Company” que devino, años
después en “All America Cables” y finalmente en “Cables and Wireless”.
Tanto la gran exportación de abonos (huano y salitre), como de metales (plata, cobre y
otros), trajo consigo un gran aumento en las relaciones comerciales con el resto del
mundo, lo que permitió que muy pronto llegara a Chile el conocimiento de la invención
del teléfono, hecha en el año 1875.
Para mostrar el desarrollo histórico de las Telecomunicaciones en el país se ha elegido
hacerlo separadamente por áreas. Se ha tratado de mantener en cada una de ellas una
secuencia lo más ajustada posible al orden cronológico de los acontecimientos.
El tema se ha dividido en tres áreas:
I) Area de Servicio Telegráfico Terrestre
II) Area de Servicio Cablegráfico Submarino
III) Area de Servicio Telefónico
Este documento abarca solo el area de servicio telefonico (siendo este el que mas nos
importa en el desarrollo de esta asignatura). Para ver el documento original, con las
areas excluidas, sirva remitirse al sitio web de los autores del documento, AHCIET.
AREA DE SERVICIO TELEFONICO
Como se indicó en el preámbulo, sólo uno o dos años después de inventado el teléfono,
se supo en Chile de su existencia. Esta noticia hizo pensar al ciudadano norteamericano
Joseph D. Husbands, residente en Valparaíso, en la posibilidad de traer al país el
"Telégrafo Parlante", nombre con que se conocía este nuevo método de comunicación
instantánea. En 1879 viajó a los Estados Unidos con el propósito de obtener la
autorización para su utilización en Chile. Sin embargo el hecho que los dos inventores
que se disputaban la autoría de este sistema: el señor Elisha Gray en California y el
señor Alexander G. Bell en Massachussetts, en los Estados Unidos de América,
hubiesen pedido el mismo día la patente para este invento le impidió obtener dicha
autorización de inmediato. La Corte Suprema de Estados Unidos decidió sólo en 1880
que la prioridad pertenecía al Sr. Bell, que por la diferencia horaria entre los dos
Estados en que residían había antecedido por horas a su competidor.
Ya de regreso en Chile el Sr. Husbands recibió del Sr. Thomas A. Edison poder general
fechado el 27 de febrero de 1880, "para reclamar patentes por mis inventos de mejoras
introducidas a la telefonía" (se refería a los teléfonos del Sr. Gray, con quien se había
asociado); otro poder también de la misma fecha le concedió la misma autorización para
el Perú. Poco después, el 7 de mayo recibió otro documento, firmado éste por el propio
Sr. Bell, nombrándolo su representante legal y autorizándolo para solicitar "cartas
patentes" para sus invenciones.
El visionario Sr. Husbands nunca dudó en obtener la autorización para instalar el teléfono
en Chile. Por eso, ya el 26 de enero de 1889 había publicado una nota en el diario "El
Mercurio" de Valparaíso sobre este medio de comunicación. En el mes de febrero hizo
además una demostración práctica tendiendo algunas líneas en el Barrio del Puerto, que
según “El Mercurio” de 21 de febrero, "había sido muy exitosa".
El Presidente de la República don Aníbal Pinto le otorgó, dos meses después, la primera
concesión telefónica y el 26 de abril de 1880 se constituyó en Valparaíso, ante el
Notario don Francisco Pastene, la “Compañía de Teléfonos de Edison”, de manera que
Chile contó con este servicio solamente cinco años después del portentoso invento del
Sr. Bell.
Para obtener una mayor aceptación del público y atraer los capitales necesarios, el 29
de abril efectuó una demostración de comunicación telefónica entre Valparaíso y
Santiago, utilizando para ello la línea telegráfica de 200 km. de longitud de la Compañía
de Telégrafo Magnético. A pesar del éxito, comentado en la prensa de la época, no se
estableció en ese entonces una línea telefónica permanente entre los dos puntos.
“La Compañia del teléfono inglés”
A fines de septiembre de 1881 había ya en funcionamiento en Valparaíso entre 200 y
300 teléfonos; al año siguiente se efectuó con éxito una prueba de comunicación entre
Santiago y San Fernando (a 150 km. hacia el sur) utilizando la línea del telégrafo de los
FF.CC. Pero el capital de la empresa no era suficiente para extender el servicio en el
país; ni hacia el norte por la costa del Pacífico de América del Sur como era la intención
del Sr. Husbands, quien pensaba llegar con una línea terrestre hasta Ecuador yColombia. La compañía le encargó negociar en Europa o
Estados Unidos la obtención
de los capitales necesarios; inicialmente trató de formar en Inglaterra una empresa que
se llamaría The American West Coast Telephone Co. Ltd. Como no le fue posible
hacerlo allá, se dirigió a Estados Unidos donde sí lo logró y el 20 de septiembre de 1884
se constituyó la West Coast Telephone Co. Esta compañía fue adquirida totalmente el
28 de junio de 1889 por The Chili Telephone Co., empresa británica formada con este
fin. En esa fecha, 5 años después del inicio de las actividades la West Coast Telephone
Co. había crecido hasta tener 2.187 suscriptores; poco más de 1.000 en Santiago, casi
500 en Valparaíso y el saldo en localidades vecinas. En un comienzo los servicios
prestados por The Chili Telephone Co.-la Compañía del Teléfono Inglés, como se le
designaba- eran muy limitados y sólo cubrían grupos de provincias no interconectados
entre ellos.
Es interesante constatar que a poco más de 50 años de vida independiente ya Chile
lideraba en toda América Latina con sus empresas de transportes marítimos y terrestres,
como también que a menos de una década de la intervención de las comunicaciones
eléctricas estuvieran en servicio los cables submarinos, el telégrafo terrestre y los
teléfonos; todas aplicaciones de la electricidad, aún cuando ésta no era todavía utilizada
para alumbrado domiciliario o público ni como método de tracción.
En esos años también funcionaban varias otras compañías telefónicas, que más tarde
fueron adquiridas por The Chili Telephone Co. y por su continuadora la Compañía de
Teléfonos de Chile; otras desaparecieron antes por caducidad de sus concesiones o por
falencia económica. Hay poca información sobre estas empresas, muchas de efímera
vida como las de los regiones mineras que servían y que desaparecían junto con el
agotamiento de sus yacimientos; por ordenación geográfica, las existentes hasta 1920,
según el "Anuario Estadístico de la República de Chile" y asimismo aquellas fundados
posteriormente:
- En la ciudad de Arica, en la segunda década de este siglo, la Compañía de
Telégrafos a Bolivia tenía una oficina telefónica conectada con la ciudad de Tacna.
Posteriormente la central de Arica fue vendida en 1925 a la familia Fueyo Laueri,
cuando ya contaba con algo más de 20 abonados.
- Compañía de Teléfonos de Antofagasta, de propiedad del Ferrocarril de Antofagasta
a Bolivia, que operó entre 1905 y 1919, fecha en que fue adquirida por The Chili
Telephone Co. y llegó a tener cerca de 196 teléfonos.
- Compañía de Teléfonos de Calama y Chuquicamata. Operó de 1909 a 1919,
comprada conjuntamente con la anterior; 100 teléfonos.
- Empresa de Teléfonos de Taltal, con 109 teléfonos. No hay más información que la
entregada por la estadística que se incluye más adelante.
- Empresa Telefónica de Copiapó, instalada por el Sr. Guillermo A. Jones, antecesora
del “Servicio Telefónico de Copiapó” de propiedad de los Ferrocarriles del Estado y
comprada por CTC en 1936, menos de 100 teléfonos.
- Empresa Telefónica del Valle del Huasco, de propiedad del Sr. Ivan Franulic, con base en Vallenar. Funcionó hasta 1942, cuando caducó su
concesión; 95 teléfonos.
- Empresa Telefónica de Ovalle, funcionó hasta 1927; 65 teléfonos.
- Sociedad Nacional de Teléfonos, con sede en Valparaíso, creada en 1889 por el
grupo salitrero hispano, y que extendió posteriormente sus servicios hasta Santiago.
Luego de su quiebra fue sucedida por la Compañía Nacional de Teléfonos, la que
terminó su operación en 1931; 1.500 teléfonos.
- Empresa de Teléfonos de Constitución, de 1911 a 1916, puerto donde existía el astillero
constructor de Ias lanchas maulinas, barcos que recorrieron todo el litoral
chileno; 100 teléfonos.
- Compañía de Teléfonos de Bio-Bio, 1927-1930, que resultó de la fusión de la Unión
Telefónica del Sur de Chile y The Bio-Bio Telephone Co., ésta también de propiedad
del Sr. Guillermo A. Jones, que operaban desde alrededor de 1905; 700 teléfonos en
total.
- The Cautín Telephone Company, fundada asimismo en los primeros años de este
siglo por el Sr. G. A. Jones.
- También en 1893, un grupo de vecinos con espíritu visionario fundaron en Valdivia
la Compañía Nacional de Teléfonos de Valdivia, CNTV, hoy Teléfonos del Sur,
autorizada por Decreto Supremo de 22 de enero de 1894, empresa que hasta el
presente da servicio a la Décima Región.
- Empresa Telefónica de Coyhaique, fundada en 1960 por esforzados pioneros de la
Provincia de Aysen.
El teléfono en la Tierra Austral
En la última década del siglo pasado, en lo que entonces era el Territorio de Magallanes,
hoy XII Región, el ingeniero italiano Amadeo Orazi intentó instalar el servicio
telefónico en Punta Arenas, aunque no prosperó en su intento. Sin embargo en 1895 la
empresa comercial, ganadera y naviera Braun y Blanchard instaló la primera línea
privada entre su oficina matriz y su Sección Marítima, distantes unos 500 metros. Años
más tarde, en 1898 el ingeniero inglés Guillermo Adolfo Jones estableció la Magallanes
Telephone Co. que inició sus actividades el 30 de diciembre dando servicio local en
Punta Arenas, desde la Oficina Central instalada en habitaciones del Hotel Kosmos.
Pronto se extendió el servicio hasta Punta Dungenes por el norte y luego a Cabo Verde
y más tarde alcanzó hasta las estancias laguna Blanca, Dinamarquero y Claike; vale
hacer presente que las estancias estaban separadas por distancias entre 10 y más de 100
km. y a veces por canales de más de 200 mts. de ancho. En 1900 puso en servicio la
primera línea internacional entre Punta Arenas, Chile y Río Gallegos, Argentina, puntos
que unió construyendo una línea de más de 300 km. de longitud. En Río Gallegos creó
la firma Imbert, Jones y Cía., empresa que instaló una central telefónica para el
incipiente puerto.
Por esa misma fecha otra de sus empresas, Jones y Cía., operó el servicio telegráfico en la región e instaló una oficina de señales en Punta Delgada. No
contento con este
enorme avance, su indomable espíritu pionero lo llevó a instalar muy luego un cable
telefónico submarino bajo el Estrecho de Magallanes en la primera angostura, entre
Punto Delgado en el Continente y Punto Espera en la isla de Tierra del Fuego.
El servicio se extendió rápidamente a las diferentes estancias ganaderas, y en el año
1901 llegó hasta Porvenir, capital de Tierra del Fuego Chilena. En 1902 continuó en el
continente con la extensión de servicio hacia el norte, incorporando a Rio Verde, Morro
Chico, alcanzando en 1904 hasta Puerto Natales y Puerto Prat; la red rural fue completada
en 1905 con la conexión de Bahía del Aguila. A principios de este siglo el
ingeniero Jones se trasladó al centro del país donde continuó su actividad visionaria,
participando en la creación de varias empresas de servicio público como: La Empresa
Telefónica de Copiapó; The Cautin Telephone Co., que con base en la ciudad de
Temuco sirvió a parte de la IX y de la X Región; The Bío-Bío Telephone Co. con base
en Los Angeles dio servicio en la VIII Región y la Sociedad Progreso de LLanquihue
con base en Puerto Montt, en la X Región.
En 1917 la Magallanes Telephone Co. fue adquirida por la Sociedad Anónima
Compañía Telefónica de Magallanes, fundada con capitales locales aportados
principalmente por ganaderos españoles criadores de ovejunos y que fue presidida por el
empresario Sr. Manuel Iglesias. La Compañía de Teléfonos de Chile a su vez compró
esta empresa en 1952, que operaba ya 1.929 teléfonos.
Al sur del Estrecho de Magallanes, en Porvenir, capital de Tierra del Fuego, los señores
Oscar Friedli y Mateo Covacic establecieron el 10 de agosto de 1928 la Compañía de
Teléfonos de Tierra del Fuego, que inicialmente sólo entregó servicio a una veintena de
abonados en el radio urbano de Porvenir, extendiéndolo en 1901 a las grandes estancias
ovejeras. A mediados de este siglo el Gobierno solicitó a la Compañía de Teléfonos de
Chile (CTC) que conectara el servicio de Tierra del Fuego a la red nacional de
teléfonos, lo que realizó instalando un enlace radiotelefónico en 1952.
Años más tarde, en 1969, la Compañía de Teléfonos de Tierra del Fuego, por razones
económicas, dejó de operar, por lo que la Superintendencia de Servicios Eléctricos, Gas
y Telecomunicaciones la intervino; en 1970 la Compañía de Teléfonos de Chile obtuvo
concesión e instaló una central automática de 100 líneas, que inició su operación con el
total de sus líneas conectadas, que fue reemplazado en el año 1990 por una unidad digital
remota en Punta Arenas de 500 líneas.
En las páginas siguientes se adjunta la primera estadística telefónica disponible
correspondiente al año 1920, publicada en el “Anuario Estadístico de la República de
Chile” en 1920.
Entrada de ITT
En 42 años de operación, The Chili Telephone Co. logró conformar una empresa que
contaba con 26.206 teléfonos en servicio, operados por medio de 212 oficinas centrales,
de las cuales 204 eran sistema Magneto, 6 de Batería Central y 2 Automáticas. Estas
dos últimas eran Valparaíso I, con 5.800 líneas, que operó desde 1923 hasta 1984, y

TELECOMUNICACIONES EN CHILE---------CAPITULO I-----------

Historia de las Telecomunicaciones en Chile (1872 – 1975)
(Fuente AHCIET)
Preámbulo
Chile está ubicado en el extremo sur occidental de América del Sur, entre el Océano
Pacífico y la Cordillera de los Andes y cuenta con aproximadamente 14.000.000 de
habitantes. La superficie del territorio continental es de 741.000 Km2, además del
casquete en el continente Antártico que tiene 1.500.000 km2 y una posesión en el
Pacífico a 3.800 km. de sus costas, la Isla de Pascua.
Sin contar la provincia de la Antártida el país tiene 4.300 Km. de largo de Norte a Sur,
con un ancho medio de 180 Km. En la zona norte desértica, que tiene el 41% de la
superficie total del país, vive el 10% de la población; en la zona central, con 29% de la
superficie, vive más del 88% de los habitantes; y en la zona sur, con 30% de superficie,
vive poco más del 1,5% de los habitantes.
Esta “loca geografía”, como la llamó uno de nuestros escritores, ha sido sin duda un
impulso en el crecimiento de la demanda de comunicaciones, a la vez que una mayor
dificultad en la satisfacción de ella. Sirva lo anterior para comprender el proceso de
instalación y desarrollo de los diferentes tipos de comunicaciones.
La consolidación de la Independencia de Chile a principios del pasado siglo, con la
apertura de sus comercio a todos los países del mundo, dio fuerte impulso al desarrollo
comercial, agrícola y minero-industrial del país. Esto y la ubicación de Chile en la ruta
obligada de los barcos en tránsito hacia el Pacífico Norte, tanto de la costa atlántica de
América como del viejo mundo, hicieron necesaria la existencia de telecomunicaciones
ágiles.
Así al comenzar la segunda mitad del siglo XIX ya el ingeniero norteamericano
avecindado en Chile, Guillermo Wheelwright había puesto en servicio la línea
intercontinental de vapores “The Pacific Steam Navigation Co.”. Ajeno a ellos se
constituyó además en 1872 la empresa chilena “Compañía Sudamericana de Vapores”,
que es hasta hoy el más importante transportista de la costa del Pacífico, con líneas a
todos los continentes. El Sr. Wheelwright constituyó e inauguró el 4 de julio de 1841 el
primer ferrocarril de Sudamérica, que inicialmente unió la ciudad de Copiapó con el
puerto exportador de minerales de Caldera, por donde salía el mineral de plata la
riquísima mina de Chañarcillo, línea que fue luego extendida por más de 200 Km. para
unir los centros mineros más importantes de Atacama. En 1855 inició la construcción de
la línea férrea de San Fernando hacia el Sur, con el tramo hasta San Fernando. Este
sector fue terminado de construir en 1862 por el Sr. Henry Meiggs, también
norteamericano, quién además construyó según el proyecto de Wheelwright la línea
Santiago-Valparaíso y Los Andes inaugurada en 1863.
Además de estas grandes e importantes obras el ingeniero Sr. Wheelwright en 1851
trajo a Chile el Telégrafo, que había sido inventado por Morse sólo en 1837. Quizás sea
éste último el mayor y más valioso de sus aportes al progreso del país. Para su