Viña del Mar I, con 2.100, que operó de 1927 a 1985, ambas
tipo Strowger fabricados en Londres por Siemens Brothers. Las seis oficinas Batería
Central estaban instaladas, en orden geográfico de Norte a Sur, en: Iquique, con 1.040
números; La Serena, con 500; Talca, con 860; Chillón, con 655; Concepción, 1.400 y
Temuco, con 820. La culminación de su ambicioso plan se vio detenido por la venta de
sus bienes a la International Telegraph and Telephone Corporation (ITT), de los Estados
Unidos. El gobierno de Chile en la concesión otorgada a la Compañía de Teléfonos de
Chile, (CTC), subsidiaria de ITT fundada para suceder a The Chili Telephone Co., le
exigió completar la interconexión de todas las provincias de su área de concesión, como
también las restantes servidas por otras empresas.
Así, en el Contrato Concesión otorgado por Ley de la República Nº 4.791 de 23 de
enero de 1930, en su Artículo 1º decía:
"Concédese a la Chili Telephone Company Limited, autorización para establecer en
todo el territorio de la República, un servicio telefónico local y de larga distancia, con
sus servicios auxiliares y suplementarios y para conectar dichos servicios con el
extranjero.
Autorízasele también, para tender los redes de instalaciones aéreas y subterráneas para
el establecimiento de las comunicaciones”.
Más adelante esta misma Ley le autoriza para usar la telefonía inalámbrica y la obliga
“a proporcionar un sistema moderno de acuerdo con los adelantos en el ramo de la
telefonía". La obliga asimismo, a acoger todos los inventos destinados a mejorar los
servicios de comunicación telefónica.
En el Articulo Nº 9 la obliga a que dentro del plazo de un año constituya una Sociedad
Anónima Chilena, con el capital suficiente para la explotación del servicio y la adquisición
del total del sistema de la Chili Telephone Co., “sus instalaciones, propiedades y
servicios".
De acuerdo con el mandato de la mencionada Ley, el 18 de noviembre de 1930, ante el
Notario Público D. Javier Echevarría Vial, se estableció la sociedad anónima chilena
Compañía de Teléfonos de Chile (CTC), con un capital de 350 millones de pesos de la
época. (1dólar = 8 pesos).
El Contrato de Concesión en su artículo Nº 13, obligaba a CTC a dar servicio telefónico
adecuado e interconectar todas las provincias, desde el límite norte del país hasta
Puerto Montt, dentro del plazo de 10 años y hasta Puerto Aysén, dentro de 15 años.
Agrega el mismo artículo: "El resto de las provincias se unirá cuando la Compañía lo
considere económicamente practicable".
Para dar cumplimiento a la conexión de su red a las provincias de Valdivia, Osorno y
Llanquihue servidas por CNTV, la Compañía de Teléfonos de Chile extendió hacia el
sur su ruta Santiago-Temuco-Gorbea, construyendo la postación Gorbea-Loncoche-la
Paz; éste último, punto hasta donde llegaba hacia el norte la red de la Compañía
Nacional de Teléfonos de Valdivia. En esta postación CTC tendió una línea hasta la Paz
y CNTV desde aquí hasta su oficina de Lanco, conformándose así un circuito Temuco-
Lanco. A través de este circuito, vía las oficinas de Temuco y Lanco, se incorporó la red de CNTV a todos los servicios nacionales e internacionales
entregados por CTC en 1943. Dado el aumento de tráfico y para mejorar y facilitar la
interconexión, se agregó un circuito directo de onda portadora entre Temuco y Valdivia;
muy pronto se instaló además un circuito directo Santiago-Valdivia y se agregaron dos
en el tramo Santiago-Temuco.
En 1953 CTC inició la conexión del Norte Chico (Coquimbo y Atacama) con el tendido
de un circuito Santiago-La Serena, apoyado hasta Chincolco en su nueva postación, para
continuar en postación del Telégrafo del Estado hasta la Estación Pama de los
Ferrocarriles y nuevamente en postación CTC hasta La Serena. En 1939 instaló un
circuito La Serena-Copiapó, apoyado hasta Punta Colorado en postación CTC y desde
allí a Copiapó en la postación telegráfica de los FF.CC. del Estado.
A fines de la segunda década del siglo pasado CTC instaló una radio estación en
Antofagasta, capital de la provincia del mismo nombre, quedando la ciudad y las rutas
terrestres existentes de la provincia conectadas a través de ella a la red telefónica
nacional. En 1936 se inició el tendido de una línea Antofagasta-lquique, apoyada en la
postación del Telégrafo del Estado, con la que al año siguiente quedó también conectada
a la red la Provincia de Tarapacá, excepto el Departamento de Arica. En 1942 se
completó la construcción de la línea Iquique-Arica, apoyada en la ruta del Telégrafo del
Estado. El servicio telefónico en la ciudad de Arica era proporcionado por la empresa
particular ya mencionada, que también operaba en Tacna, Perú. Posteriormente la
Municipalidad de Arica remplazó el sistema magneto por una planta automática
Ericsson con 250 líneas, que fue adquirido por CTC en los años 70.
Años antes CTC, con la participación, de la Fuerza Aérea de Chile, había iniciado
pruebas para interconectar Punta Arenas, capital de la Provincia de Magallanes, con
Santiago, para lo que FACH instaló la radio estación de Punta Arenas; luego, al
ampliarse el convenio, FACH instaló estaciones para dar servicio en Puerto Aysén,
Coyhaique, Balmaceda, Río Cisnes y Futalelfú. En el extremo de Santiago operaban las
estaciones de CTC en la Granja (transmisora) y Pudahuel (receptora). Años más tarde
CTC instaló sus propias estaciones en los puntos extremos distantes que se
mantuvieron en operación hasta que ENTEL puso en servicio las suyas.
Con una comunicación efectuada el 4 de mayo de 1943 por el Sr. Ministro del Interior,
de paso por Arica, con el Sr. Intendente de la Provincia de Magallanes (distante más de
4.000 Km.), la Compañía de Teléfonos de Chile, junto con conectar a su red la ciudad
de Arica, dio cumplimiento a la interconexión de todas las provincias de Chile, tal como
se lo exigía el Artículo 13 de la Ley-Concesión Nº. 4791.
Desde 1935 la CTC daba servicio de teleimpresores de punto a punto, con autorización
provisoria de la Superintendencia de Servicios Eléctricos, Gas y Telecomunicaciones
hasta que el Telégrafo del Estado lo hiciere, lo que sucedió en 1959. Desde 1939,
también por convenio con el Telégrafo del Estado, se estableció el Servicio de
Telefonogramas, mediante el cual los suscriptores de la CTC pueden dictar sus
mensajes a la oficina telegráfica y su costo se carga a la cuenta del teléfono.
En 1931 la compañía All America Cables, subsidiaria asímismo de ITT, instaló un cable
transandino con cuatro conductores entre Juncal y Las Cuevas para mejorar las
condiciones de sus circuitos telegráficos, por los cuales cursaba a EE.UU. y resto del mundo todo su tráfico de la Cuenca del Plata y del sur del
Brasil.
Aprovechando los conductores de este cable telegráfico, CTC superpuso en el dos
circuitos telefónicos a Buenos Aires y uno a Mendoza, lo que permitió la salida del
tráfico telefónico de Chile a Europa, vía Buenos Aires y Madrid. En 1962, usando en
igual forma los mismos conductores, se instaló un sistema de onda portadora de 12
canales y uno de tres canales entre Santiago y Buenos Aires; los tres circuitos físicos
quedaron uniendo Santiago con Mendoza.
La ITT, para transportar el tráfico internacional, estableció en Chile la Compañía
Internacional de Radio, que desde 1934 se conectaba vía circuitos de HF, con Buenos
Aires, Lima, Río de Janeiro y los Estados Unidos. Posteriormente esta compañía fue
transformado en ITT Comunicaciones Mundiales, a través de la cual CTC daba servicio
telefónico con toda la red mundial. Además, ITT Comunicaciones Mundiales entregó
servicio internacional de telegramas, teleimpresores y posteriormente télex. Entre 1931
y 1937 se conectó directamente los circuitos Santiago-Bogotá y Santiago-lima.
Los radiocircuitos regionales con Punta Arenas y Antofogasta fueron reemplazados en
1959 con equipos de avanzada tecnología y de mayor potencia; también la Compañía
Internacional de Radio reemplazó sus equipos por otros semejantes en los circuitos a los
Estados Unidos. Se instalaron estos nuevos equipos en Arica y Antofagasta, a fin de
mejorar la calidad del servicio y aumentar su capacidad. Además, para mejorar las
condiciones de transmisión desde el sector sur de la red de CNTV (Osorno y
Llanquihue) con CTC, ésta instaló una radioestación en Puerto Montt y además, a través
de ella conectó también a la red telefónica del país a Ancud, en la isla de Chiloé.
En 1952 CTC compró la Compañía Telefónica de Magallanes, que servía la zona de
Magallanes continental con 1.929 teléfonos y que incluía las oficinas magneto de Punta
Arenas (con 1.810 abonados, que era la central en servicio más austral y de mayor
capacidad de este tipo en el mundo), Puerto Natales, Cabeza de Mar y Morro Chico. El
servicio de la ciudad de Punta Arenas fue automatizado en 1963. El resto de la zona,
incluido Porvenir, fue automatizado entre 1970 y 1986.
Creación de la Comisión de Telecomunicaciones
En el año 1955, en el Instituto de Ingenieros se efectuó un foro para estudiar las bases
para una Política para las Telecomunicaciones Chilenas, en la que participaron
representantes de la Dirección de Servicios Eléctricos, Corporación de Fomento,
Telégrafo del Estado y Compañía de Teléfonos de Chile. Como resultado de este
análisis se detectó una deficiencia en la cantidad de servicios ofrecidos; además,
algunos consideraban que su calidad no era satisfactoria. Sin embargo, hubo consenso
en que la dificultad de importar equipos debido a la Segunda Guerra Mundial y la falta
de rentabilidad obtenida por las empresas, con tarifas fijadas por el Estado, era lo que
estaba frenando el desarrollo. La baja rentabilidad obtenida no permitía captar los
capitales necesarios para realizar nuevas obras. A la fecha en el área de CTC había
93.444 teléfonos instalados y 57.702 solicitudes pendientes.
El resultado de este foro trajo la creación en 1957 de una Comisión de Telecomunicaciones,
dirigida por la Superintendencia de Servicios Eléctricos, destinada a buscar una solución al problema telefónico. Fruto de lo anterior fue el
convenio firmado a fines de
1958 entre el Gobierno y la Compañía de Teléfonos de Chile, en que el Gobierno se
comprometió a garantizar la utilidad de 10% sobre la Inversión Neta de la CTC, cifra
establecida en la concesión que no fue nunca alcanzado antes. Por su parte, CTC se
comprometió a instalar 84.300 nuevas líneas, cuando había en servicio 155.269
teléfonos.
A principios de 1959 se constituyó una nueva comisión, presidida por el Sr.
Subsecretario del Ministerio del Interior, con la finalidad de revisar la nueva situación y
proponer soluciones adicionales. A fines de julio, la comisión elevó un informe al Sr.
Ministro del Interior. Acogiendo las proposiciones de este Informe, el Gobierno, el 1 de
abril de 1960, dictó el Decreto con Fuerza de Ley Nº 315, creando la Comisión de
Telecomunicaciones presidida por el Sr. Ministro del Interior. El Gobierno pidió a la
Comisión el establecimiento de una Política Nacional de Telecomunicaciones y las
bases para la preparación de un Plan de Telecomunicaciones. El 10 de noviembre
fueron entregados al Supremo Gobierno los documentos solicitados: Política Nacional
de Telecomunicaciones. El Plan fue aprobado en marzo de 1962 y modificado en
diciembre del mismo año.
En mayo de 1962 la Comisión Nacional de Telecomunicaciones formó un grupo de trabajo
presidido por el Director de Servicios Eléctricos e integrado por el Ingeniero asesor
solicitado a la Unión Internacional de Telecomunicaciones y los especialistas de
Servicios Eléctricos, de Correos y Telégrafos, Fuerzas Armadas, Corporación de
Fomento, Compañía de Teléfonos y de las tres Universidades con sede en Santiago. Por
razones diversas solamente participaron los representantes de Servicios Eléctricos,
Correos y Telégrafos y de las Fuerzas Armadas. El resultado de la labor de este grupo
fue el Plan Decenal de Telecomunicaciones.
Todos estos intentos de estructurar y hacer más eficiente el sector, tuvieron poco o
ningún éxito; tanto es así que en junio de 1964 el Instituto de Ingenieros de Chile volvió
a realizar una nueva mesa redonda para analizar y discutir la propuesta Política
Nacional de Telecomunicaciones.
El gran crecimiento demográfico de la época, junto al conocimiento del público del programa
de expansión ya iniciado, provocaron un gran incremento en la demanda de
servicio; lo cual hizo que el plan de ampliaciones ejecutado resultara finalmente
insuficiente. Así a fines de 1967 se firmó un nuevo convenio Gobierno-CTC, esta vez
para instalar 144.000 nuevas líneas y en cuyo financiamiento participó CORFO.
Los cambios posteriores de gobierno, primero en 1970 y luego en 1973, dificultaron la
obtención de las divisas necesarias, lo que retrasó el término del plan de 1971 a 1975.
Aunque la penetración telefónica (teléfonos por cada 100 habitantes) aumentó de 0,86
en 1930 a 4,67 en 1975, la cantidad de solicitudes pendientes llegó a 143.132, a pesar
de que los teléfonos instalados en ambos planes fueron 267.050.
La supervisión y control del desarrollo del Plan Decenal fue hecha por la Corporación
de Fomento (CORFO) por medio del Holding de Telecomunicaciones, que operó hasta
la creación de la Subsecretaría de Telecomunicaciones del Ministerio de Transportes y
Telecomunicaciones, que por mandato de la Ley General de Telecomunicaciones Nº 18.168 de 1982 “regula y controla toda transmisión, emisión o
recepción de signos,
señales, escritos, imágenes, sonidos e informaciones de cualquier naturaleza, por línea
física, radíoelectricidod, medios ópticos u otros sistemas electromagnéticos”.
Intervención y compra de ITT
En 1971 la Compañía de Teléfonos de Chile fue intervenida por el Gobierno que,
posteriormente en 1974, adquirió el 80% del total de acciones de la International
Telegraph and Telephone Corporation, que pasaron a ser propiedad de Corfo; desde
entonces la compañía ha tenido diferentes aumentos de capital.
Es conveniente mencionar que el Gobierno al cancelar el valor de las acciones expropiadas
a la ITT, convino que ésta reinvirtiera en el país parte de ese valor para la creación,
con concurrencia también del Estado, de la Fundación Chile. Desde su creación, la
Fundación fue por años un organismo de investigación y consulta, no sólo del sector
telecomunicaciones sino principalmente de desarrollo de la tecnología de Alimentos y
Fauna Marítima.
El 15 de octubre de 1982 fue dictado Decreto Nº, 202, que establece:
Decreto:
“Derógase los decretos Nº 199, del 17 de septiembre de 1981, Nº 56 del 18 de marzo de
1982, del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, no tramitados”.
“Artículo 1: Otórgasese y renuévanse a la Compañía de Teléfonos de Chile S.A., las
concesiones definitivas de servicio público de acuerdo a lo dispuesto en el artículo 1º
transitorio del decreto ley Nº 2.301 de 1978, y el artículo 4º transitorio de la Ley Nº
18.168 de 1982”.
“La concesionaria proporcionará servicio público telefónico local, urbano, interurbano e
internacional, mediante sus propios equipos y/o interconexión con las demás empresas
de telecomunicaciones establecidas”.
Privatización
A fin de 1987, Corfo licitó el 30% (151.000.000 de acciones Clase A) de las acciones de
la empresa, las que fueron adjudicadas en 114.300.000 dólares en enero de 1988 al
Grupo Bond, de Australia, que inició con esta operación su primera experiencia en el
campo de las telecomunicaciones, con el compromiso de concurrir a un aumento de
capital hasta alcanzar el 45 de participación, que obtuvo en abril del mismo año al
comprar a CTC 10.440.204 acciones clase B en 7.400.000 dólares. A la fecha de esta
transferencia, CTC tenía 770.119 teléfonos en servicio y 230.452 solicitudes pendientes.
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